La localidad de Patagones, a orillas del Río Negro, atraviesa una crítica situación por la persistente falta de agua. El problema, que según los vecinos no es nuevo y se arrastra desde hace años, ha escalado a niveles insostenibles en la última semana, llevando al hartazgo a los ciudadanos. La preocupación se centra especialmente en los sectores más vulnerables: niños y adultos mayores, para quienes el acceso al agua es una necesidad vital e impostergable.

Ante la inacción y la falta de respuestas claras por parte de la empresa prestataria del servicio, ABSA, un grupo de «vecinos autoconvocados» tomó la firme decisión de movilizarse. Este viernes por la mañana, se reunirán frente a las oficinas de la empresa para exigir una solución definitiva al problema.

En diálogo con nuestro medio, Sergio López , uno de los referentes de esta movida ciudadana, compartió el sentimiento de frustración que embarga a Patagones.

La protesta, convocada para las 10:30 horas en la sede de ABSA (Marcelino Crespo y Perito Moreno), busca ser un punto de inflexión. López no dudó en describir la situación como una «pena» y un «cansancio» generalizado, especialmente al considerar la cercanía del recurso: «Es una pena que estemos viviendo esto, teniendo el río a un paso».

El referente vecinal remarcó que el reclamo trasciende cualquier bandería política o gestión de turno. El foco está puesto en la necesidad inmediata de la gente. «Yo no quiero echarle la culpa ni a la gestión esta, ni a la otra, pero bueno, hay que buscarle una solución, más que nada para la gente grande, para los chicos», afirmó.

López, quien por su trabajo recorre la calle, relató con pesar las dramáticas vivencias de los vecinos:

«Me junté con unos vecinos ahí del barrio donde yo vivo, y son gente grande, me decían que no tenemos agua, no tenemos una gota de agua, y eso duele un poco, ¿no? Llevamos unos calores que no sé si deben de ir cinco días y nos queda todavía un largo camino para recorrer esto, ¿no?»

La falta de agua afecta a numerosos barrios, incluyendo Villa del Carmen, las 150 Viviendas, Progreso, Barrio Don Bosco y Villa Massini, lo que demuestra la gravedad y la extensión de la crisis.

El vecino también expresó su desconfianza hacia la comunicación oficial de la empresa. «Tiran algo por las páginas, y para mí, creo que tiran algo para que la gente se quede tranquila, ¿no?» En este sentido, la movilización busca respuestas concretas y efectivas, no meros paliativos.

«La solución no está acá, creo que la solución está hacia arriba, la solución la tiene ABSA, la tienen ellos en las manos, ¿no? Ellos, porque nosotros pertenecemos a la línea grande de agua de ABSA, entonces creo que la solución está arriba.»

Patagones, en el margen sur del Río Negro, contrasta duramente con su vecina Viedma, del lado rionegrino. «Yo ando en Viedma mucho, en Viedma tienen agua por todos lados», señaló López, reforzando la sensación de que el problema es local y solucionable.

El referente de los autoconvocados enfatizó que la protesta no es «contra nadie» ni contra el gobierno, sino una demanda vecinal de un derecho básico. No obstante, advirtió que si no consiguen una respuesta satisfactoria, no dudarán en radicalizar las medidas: «Si no, buscaremos otra solución, un corte masivo de la ruta, ¿no? Porque creo que tiene que llegar a algún lado esto».

La entrevista también puso de manifiesto la notoria ausencia de apoyo político y de funcionarios públicos, cuya función es representar a los ciudadanos.

«Fijate que llevamos cinco días de calor fuerte, ¿no es cierto? Lo que queda todo diciembre, enero y febrero. Si vamos a vivir así, que lo digan… Pero no podemos estar viviendo así cuando el agua nosotros tenemos a dos cuadras, a una cuadra, y no podemos estar así.»

El clamor es claro: concejales y autoridades del Ejecutivo Municipal deberían ser los primeros en respaldar la demanda. Como sostuvo el entrevistador, los funcionarios «deberían estar ahí, deberían ser los primeros, o por lo menos ya comunicarse con vos, para decir: te apoyo, voy, vamos con esta problemática grande».

Sergio López resumió la urgencia de la demanda al recordar la comparación con Viedma, donde el servicio funciona: «No puede ser que Patagones solo esté sin agua.» Y agregó una preocupación más: «Sale agua turbia, por ahí cuando sale un poquito que sale, sale turbia, está pasando algo que no tiene que estar pasando.»

La comunidad de Patagones, cansada de la inacción y los parches, se moviliza hoy con una sola consigna: obtener una solución duradera a la crisis hídrica que azota a la ciudad y garantizar el derecho elemental al agua potable.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo