Con 137 votos afirmativos, 111 en contra y 3 abstenciones, en una jornada marcada por intensos debates y una fuerte presión de organizaciones ambientales, el Congreso ha dado el paso definitivo para el desarrollo económico y la protección de uno de los recursos más estratégicos del planeta. La Ley de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Entorno Periglacial ha sido aprobada, estableciendo un marco legal inédito para la confluencia de la minería y la custodia de las fuentes de agua dulce del país.
La normativa aprobada tiene como objetivo principal la protección de los glaciares redefiniendolos como bienes de carácter público y su protección deberá interpretarse de un modo compatible con el uso racional de los recursos naturales. Esto no solo incluye las masas de hielo visibles, sino también el ambiente periglacial, suelos congelados que actúan como reguladores hídricos en zonas áridas. Estos cambios permitirán un mayor y ordenado desarrollo económico, preservando el medio ambiente. Además las provincias tendrán más capacidad de decisión en sus jurisdicciones locales para determinar sus reservas hídricas.
Dede Casa Rosada celebraron la votación sosteniendo: «Se aprobó la Ley de Glaciares: Producción y crecimiento protegido sin frenar el desarrollo nacional».
La sesión en el recinto reflejó la fractura entre distintos sectores de la sociedad: aquellos que se oponían desde visiones ecologistas y de Izquierda, asegurando que “el agua no se vende”. Y aquellos sectores productivos que demandaban una mejor legislación para poder invertir y generar empleo en sectores estratégicos mineros.