En una entrevista exclusiva, el diputado nacional por Río Negro, Sergio Capozzi, analizó la reciente frenada judicial de la reforma laboral, adelantó su agenda legislativa para el Congreso y desmintió categóricamente integrar una lista de beneficiarios de préstamos irregulares en el Banco Nación.
El legislador rionegrino expresó su profundo malestar tras la decisión de un juez federal de suspender más de 80 artículos de la ley de reforma laboral, aprobada previamente por ambas cámaras. Para Capozzi, esta medida representa una invasión a la jurisdicción del Poder Legislativo y una defensa de intereses corporativos.
«Este juez ve que se queda sin trabajo por esta ley… entonces dice ‘no se aplica la ley’. Es como que yo soy el dueño de la pelota y no me gusta porque estoy perdiendo, entonces agarro la pelota y me voy», sentenció el diputado.
Capozzi vinculó el accionar judicial con los vínculos previos del magistrado con sectores gremiales y el gobierno anterior, acuñando el término «casta jurídica» para describir lo que considera un sistema de «cambio de figuritas» en la designación de magistrados. Según el diputado, el origen de gran parte de los jueces laborales en Buenos Aires responde a una matriz política que no permite la «libertad de criterio».
Más allá del conflicto judicial, el diputado detalló los proyectos en los que trabaja actualmente para llevar al recinto:
- Muerte Digna: Impulsa una ley de eutanasia, calificándola como una «deuda pendiente».
- Seguridad Aérea: Un proyecto para tipificar delitos cometidos a bordo de aeronaves, buscando cubrir un vacío legal de catorce años.
- Reforma del Código Civil: Propone el arbitraje institucional para resolver conflictos patrimoniales de forma más rápida y económica que la justicia estatal.
Hacia el final de la entrevista, Capozzi fue consultado sobre una lista que circuló en medios regionales donde se lo mencionaba como receptor de un préstamo de 24 millones de pesos por parte del Banco Nación. El diputado fue tajante al calificar la información como falsa y de «mala leche».
Explicó que su única deuda por ese monto corresponde a un crédito prendario privado (HSBC) para la compra de un automóvil, tras vender dos vehículos de su propiedad. «Al Banco Nación no le debo absolutamente nada y jamás he tenido un crédito ni prendario ni hipotecario», aclaró, señalando que sus declaraciones juradas son públicas y reflejan su situación financiera real.