La comunidad de Carmen de Patagones y Viedma se encuentra conmocionada por una doble tragedia que afecta a uno de sus comercios más emblemáticos. Tras sufrir un voraz incendio provocado presuntamente por las fallas eléctricas durante la reciente tormenta, el kiosco «La Esquina de Botazzi» fue blanco de la delincuencia. Mientras la familia propietaria y sus siete empleados intentaban procesar las pérdidas materiales, delincuentes ingresaron al local siniestrado para robar lo poco que había quedado en pie.
El hecho delictivo ocurrió durante la madrugada del lunes, apenas horas después de que los bomberos lograran sofocar las llamas. Según relató Daiana Adaliz Otero, actual titular del comercio e hija del fundador, el ataque se produjo cuando el equipo intentaba tomar un breve descanso tras la catástrofe.
«Nos entraron a robar. Esto fue anoche. No pudimos llegar a descansar, ni mis empleados ni yo; llegamos a casa y nos llamaron que estaba la policía. Me rompieron dos puertas», lamentó Otero durante la entrevista radial.
A pesar de que el fuego destruyó gran parte del inventario, los delincuentes se ensañaron con el sector de la vidriera y el mostrador, donde aún quedaba mercadería rescatable. «Me tiraron lo poco que había en la vidriera, que había quedado intacta… me tiraron todo. Yo justo atrás del mostrador tenía lo que eran las bebidas caras; los whisky, los gin tonic, fernet… me llevaron todo. Un desastre», detalló con profunda tristeza.
Para la familia Botazzi, que lleva 23 años brindando servicio en la comarca, el robo representa un golpe moral difícil de digerir. La saña de los delincuentes al ingresar a un lugar visiblemente destruido por el fuego y el humo marca un punto crítico en la sensibilidad local.

«Es una pena, viste, cuando decís: estamos con tanto dolor y que tengan ganas de estar pendientes para entrar a robar a un lugar así, que está destruido», expresó la comerciante.
A pesar de la angustia por el siniestro y la posterior inseguridad, Otero reafirmó su compromiso con sus siete empleados, a quienes define como su familia tras el fallecimiento de su padre y socio hace tres años. El apoyo de los vecinos, colegas de otros kioscos de Viedma y Patagones, y la Cámara de Comercio local ha sido el motor para planear una pronta reconstrucción.
«Dentro de poco vamos a estar abriendo. No sé cuánto, pero ni bien podamos vamos a hacer lo imposible para volver a empezar… Vamos a volver. Les vamos a traer cosas más lindas, algo vamos a inventar, pero vamos a volver», concluyó Otero.
Por el momento, se espera que las autoridades policiales brinden información sobre el avance de la investigación por este hecho de inseguridad que aprovechó la vulnerabilidad de una familia trabajadora en su momento más difícil.