Lo que comenzó como una pérdida de agua mal atendida se ha transformado en una verdadera pesadilla para los residentes del barrio Villa Morando. En la intersección de las calles Russell y Ramón Ocampo, la desidia estatal y la rotura de un caño maestro han dejado a varias familias sin suministro desde hace días, sumando ahora un obstáculo insólito: un colectivo de línea que quedó encajado en el hundimiento del asfalto.

La situación más crítica se vive en Russell al 955, entre la esquina de Ramón Ocampo y la diagonal de la cancha de Villa Morando. Según denuncian los vecinos, la pérdida de agua comenzó hace casi un mes. A pesar de los reiterados avisos a las autoridades correspondientes, la solución nunca llegó.

«Avisé por todos lados y no tenemos agua desde el viernes. Mis vecinos tampoco tienen, y al que le sale algo, es sin presión. En mi cuadra somos cuatro familias las que estamos totalmente secas», expresó con angustia una de las damnificadas.

La falta del recurso vital se vuelve aún más preocupante ante las condiciones climáticas actuales. Con las recientes lluvias, el terreno se ha vuelto inestable, agravando la rotura del caño y generando temor por posibles socavones mayores o inundaciones en las viviendas linderas.

El punto máximo de tensión ocurrió en las últimas horas cuando un colectivo, al intentar transitar por la zona afectada, quedó atrapado en el pozo generado por la erosión del agua bajo el pavimento.

  • Estado actual: El vehículo de gran porte permanece varado en el lugar, dificultando el tránsito y representando un riesgo para los peatones.
  • Intervención mínima: Cerca de las 23:30 hs de anoche, personal de Defensa Civil se hizo presente en el sitio. Sin embargo, la intervención se limitó a la colocación de una valla perimetral para señalizar la pérdida, sin retirar la unidad de transporte ni iniciar las reparaciones en la red de agua.

Los habitantes del sector exigen una respuesta inmediata de Aguas Rionegrinas y del municipio. La combinación de falta de agua potable, un vehículo obstruyendo la calle y el clima adverso ha dejado a los vecinos de la zona de la cancha de Villa Morando en una situación de vulnerabilidad extrema.

«Necesitamos que esto llegue a quien corresponda. No podemos seguir así, con la lluvia no sabemos qué puede pasar», concluyeron, esperando que la visibilización del caso acelere los trabajos de reparación que ya llevan 30 días de retraso.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo