En lo que ya se califica como el mayor triunfo judicial de Argentina en el exterior, la Cámara de Apelaciones de Nueva York dictó este viernes un fallo que exime al Estado nacional de pagar la multimillonaria indemnización de 16.100 millones de dólares por la expropiación de YPF ocurrida en 2012.
La resolución del Segundo Circuito no solo anula el pago, sino que desarticula la estrategia del fondo Burford Capital, el principal beneficiario del fallo de primera instancia, cuyas acciones se desplomaron un 40% en la bolsa de Londres tras conocerse la noticia.
El corazón del fallo radica en una cuestión de jurisdicción y derecho internacional. Según los jueces de apelación, la jueza de primera instancia, Loretta Preska, cometió un error al aplicar criterios del derecho comercial estadounidense sobre una expropiación regida por la normativa soberana de Argentina.
«El reclamo por incumplimiento de estatutos no puede prevalecer sobre la facultad expropiatoria del Estado bajo su propia legislación», señala un fragmento del dictamen.
Con esta interpretación, el tribunal ratificó que Argentina no violó un contrato privado al no lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) en 2012, ya que la expropiación es un acto de gobierno que se rige por leyes de derecho público.
La reacción en el ámbito financiero fue inmediata y contundente:
- Acciones de YPF: Registraron un alza superior al 5% en Wall Street, liberadas de la sombra de una deuda que superaba la valuación de mercado de la propia compañía.
- Riesgo País: Analistas prevén una compresión en el diferencial de tasas, dado que el fallo elimina una de las mayores contingencias financieras del Tesoro Nacional.
Desde el Poder Ejecutivo, el presidente Javier Milei celebró la noticia a través de sus redes sociales, calificándola como un «paso fundamental hacia la normalización financiera de Argentina». Se espera que esta noche, en Cadena Nacional, el mandatario brinde detalles (a las 19:00 hs) sobre el impacto que este ahorro tendrá en las metas fiscales del año.
Aunque el fallo de la Cámara es un golpe casi letal para los demandantes, a Burford Capital aún le queda el recurso de apelar ante la Corte Suprema de los Estados Unidos. Sin embargo, expertos legales en Washington coinciden en que las probabilidades de que el máximo tribunal tome el caso son «extremadamente bajas», ya que la Corte Suprema rara vez interviene en disputas que dependen de la interpretación de leyes extranjeras.