En un encuentro que fusionó el deporte con la política, el presidente Donald Trump recibió este jueves 5 de marzo al Inter Miami CF en la Casa Blanca. El motivo: homenajear a «Las Garzas» tras su consagración como campeones de la MLS Cup 2025.

Aunque la visita de los equipos campeones es una tradición arraigada en la cultura estadounidense, esta edición cobró una relevancia global sin precedentes debido a la presencia de un hombre: Lionel Messi.

La jornada rompió con el protocolo habitual desde el inicio. El presidente Trump ingresó al Salón acompañado por el propietario del club, Jorge Mas, y por el propio Messi. La imagen del astro argentino caminando por los pasillos de la residencia presidencial se viralizaron instantáneamente, marcando la primera visita oficial del «10» a la Casa Blanca.

Durante su discurso, Trump no escatimó en elogios para el capitán de la Selección Argentina, destacando su impacto en el futbol:

«Es un gran privilegio para mí decir lo que ningún presidente estadounidense ha tenido la oportunidad de decir antes: ¡Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi!», exclamó el mandatario ante el aplauso de los presentes.

Trump también reveló una anécdota familiar, mencionando que su hijo Barron, un conocido aficionado al fútbol, estaba especialmente entusiasmado por la visita. «Mi hijo me dijo: ‘Papá, ¿sabes quién estará allí hoy? Messi’. Es un gran fan tuyo», confesó el presidente, desatando risas en el auditorio al añadir que Barron también admira a Cristiano Ronaldo.

Fiel a su estilo directo, Trump comparó a Messi con el legendario Pelé, a quien recordó haber visto jugar en su época con el Cosmos de Nueva York. «¿Quién es mejor?», preguntó retóricamente al público, para luego coincidir con los gritos de la audiencia: «Estoy de acuerdo, puede que seas mejor que Pelé. Llegaste con toda la presión del mundo y ganaste. Eso es lo que hacen los grandes».

Como gesto de cortesía, la delegación del Inter Miami entregó al presidente una camiseta personalizada con el número 47 (en referencia a su mandato actual), mientras que Messi le obsequió una pelota firmada por todo el plantel.

La reunión no solo fue una celebración del título obtenido ante el Vancouver Whitecaps, sino también un preludio de lo que vendrá. Con el Mundial 2026 en el horizonte, del cual Trump será anfitrión, el presidente destacó la importancia de tener a figuras de la talla de Messi elevando el perfil del deporte en el país.

Tras la ceremonia pública, el equipo fue invitado a un recorrido privado por el Salón Oval, un honor reservado para pocos, donde los jugadores pudieron conversar brevemente con el mandatario antes de partir hacia Baltimore, donde el Inter Miami se enfrentará al D.C. United este sábado.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo