Bajo un clima de máxima tensión política, el presidente Javier Milei encabezó este domingo la 144 apertura de sesiones ordinarias en el Congreso de la Nación. Durante una hora y 43 minutos, el mandatario alternó entre la reivindicación de sus logros económicos y un ataque frontal a la oposición, a la que calificó de «manga de ladrones» y «cavernícolas», dejando claro que su estrategia para 2026 no será la moderación, sino la aceleración del cambio.

Milei inició su alocución con un repaso de los indicadores de su gestión, destacando la reducción de la planta estatal en un 20% y una caída drástica en la tasa de homicidios en Rosario (cifrada por el Ejecutivo en un 65% tras la aplicación del Plan Bandera).

«No vinimos a administrar la decadencia, vinimos a explotarla para que surja algo nuevo», sentenció el Presidente ante una Asamblea Legislativa que por momentos pareció un estadio de fútbol, entre los cánticos de la militancia oficialista en los palcos y los abucheos de las bancadas opositoras.

El anuncio más relevante de la noche fue el diseño de lo que Milei llamó el «Año de la Grandeza Argentina». El Presidente anticipó que cada uno de sus ministerios ha preparado paquetes de reformas estructurales que serán enviados al Congreso de forma mensual:

  • Reforma Política: El Ejecutivo buscará eliminar las PASO y modificar la ley de financiamiento de partidos.
  • Modernización Judicial: Proyectos para agilizar los procesos y «despolitizar» los tribunales.
  • Seguridad: Una nueva Ley de Seguridad Nacional y reformas al Código Penal bajo la consigna «el que las hace, las paga».
  • Apertura Económica: Ratificación del acuerdo Mercosur–Unión Europea y profundización del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones).

El discurso no estuvo exento de incidentes. Milei rompió el protocolo en varias ocasiones para responder directamente a los gritos de los legisladores de Unión por la Patria y el Frente de Izquierda. En uno de los momentos más álgidos, el Presidente cruzó a la bancada peronista acusándolos de «asesinos y chorros» al mencionar la causa Nisman, y lanzó una dura chicana hacia el dirigente Juan Grabois: «Yo seré pordiosero, pero les gané por goleada en un balotaje».

Desde la oposición, las críticas no tardaron en llegar. El jefe de bloque de UP, Germán Martínez, calificó la intervención de «espectáculo lleno de brutalidad», mientras que Myriam Bregman describió la escena como «un cumple libertario» desconectado de la realidad salarial.

Sobre el cierre, Milei proyectó una visión optimista basada en la energía y la minería, señalando que Vaca Muerta y la Cordillera serán los motores que llevarán las exportaciones energéticas a los 50.000 millones de dólares. «Argentina está saliendo de la adolescencia e ingresando a la mayoría de edad», concluyó antes de retirarse bajo el tradicional grito de «¡Viva la libertad, carajo!».

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo