La capital rionegrina amaneció hoy con el despliegue de banderas, carpas y una consigna clara: dignidad salarial. Rubén Muñoz, referente del Consejo de Bienestar Policial, dialogó con El Politólogo y El Político tras arribar a las puertas de la Casa de Gobierno para encabezar una medida de fuerza que busca visibilizar la crítica situación que atraviesan los efectivos de la fuerza y sus familias.
Desde las primeras horas de este miércoles, los manifestantes comenzaron el montaje de la logística frente a la sede gubernamental. «En este momento acabamos de llegar acá, justo frente a la Casa de Gobierno. Estamos colgando la cartelería, instalando lo principal, las carpas», confirmó Muñoz, anticipando una jornada de reclamos intensos.
El eje central del conflicto es la brecha abismal entre los ingresos actuales y el costo de vida. Muñoz fue tajante al describir la realidad de los uniformados: «Hoy el policía está cobrando un salario de hambre. No está pudiendo pagar los alquileres, están siendo desalojados, tienen mucha presión psicológica».
El petitorio entregado a las autoridades exige un salario inicial de $1.800.000, una cifra que consideran coherente con los acuerdos alcanzados por otros sectores. Según el referente:
«El salario básico de un policía de Río Negro de $56.000 realmente es una vergüenza. Sabemos que dinero hay porque somos el corredor de Vaca Muerta, del GNL, de los anuncios con YPF, pero no está yendo a parar a los bolsillos de los trabajadores».
Más allá de lo estrictamente económico, el Consejo denuncia un sistema de salud quebrado. La obra social provincial fue duramente cuestionada por Muñoz, quien relató casos de desprotección extrema, como el de un efectivo con 16 años de servicio que no recibió cobertura para una medicación de alto costo.
«Hay una obra social totalmente inhumana, abandona a sus afiliados», sentenció, subrayando que la solidaridad entre compañeros es lo único que sostiene a quienes caen en desgracia: «Hay mamás solteras que son policías y no han podido pagar el alquiler y hemos hecho colectas para ayudarlas».
El documento presentado ante el Gobierno provincial incluye 14 ítems fundamentales, entre los que se destacan:
- Ley Salarial 679: Denuncian su vulneración sistemática y el pago de sumas «irrisorias» por presentismo.
- Salud Mental: Solicitan que la asistencia psicológica no sea punitiva. «Hoy a un policía que asiste a un psicólogo inmediatamente le quitan el arma, el uniforme y le perjudican la carrera», explicó Muñoz.
- Pensionadas y Zona Desfavorable: Exigen el pago retroactivo de la Ley 5505 y el cumplimiento de las sentencias firmes por la mala liquidación de la zona desfavorable.
El malestar en Río Negro no es un hecho aislado. Muñoz advirtió que ha mantenido contacto con referentes de Santa Cruz, Chubut, Neuquén, Chaco y Corrientes, provincias que también enfrentan tensiones con sus fuerzas de seguridad. De no obtener respuestas inmediatas por parte del gobernador Alberto Weretilneck, el Consejo de Bienestar Policial planea trasladar las medidas de fuerza a los grandes eventos provinciales. «Estaremos presentes en todos los actos masivos, como la Fiesta de la Manzana o la Corrida de Cipolletti, para que el gobernador nos vea ante la invisibilidad que tenemos», concluyó el dirigente.