Con 42 votos a favor y 30 en contra, el oficialismo logró imponer su agenda de «modernización laboral» en la Cámara Alta. El proyecto, que ahora regresa a Diputados, contempla cambios profundos en las indemnizaciones, el período de prueba y la regularización del empleo informal.
En una jornada marcada por la tensión política y los incidentes en las afueras del Congreso, el Gobierno de Javier Milei obtuvo esta madrugada un triunfo legislativo clave. Pasada la 1:20 a.m. de este jueves 12 de febrero de 2026, el Senado aprobó en general el proyecto de reforma laboral, un eje central del programa económico libertario que busca, según el Ejecutivo, «dinamizar el mercado de trabajo y reducir la litigiosidad».
La sesión, que se extendió por más de 14 horas, contó con la presencia en los palcos de figuras centrales del gabinete, entre ellos la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quienes siguieron de cerca el conteo final de votos.
El oficialismo de La Libertad Avanza (LLA) logró consolidar una mayoría circunstancial gracias al apoyo de bloques aliados y sectores de la oposición «dialoguista».
- A favor (42 votos): El respaldo provino de los 21 senadores de LLA, los 10 integrantes de la Unión Cívica Radical (UCR), 3 del PRO, y un bloque heterogéneo de partidos provinciales que responden a los gobernadores de Misiones (Frente Renovador de la Concordia), Chubut (Despierta Chubut), Tucumán, Salta y Neuquén.
- En contra (30 votos): El rechazo fue liderado por el interbloque de Unión por la Patria (UxP), que mantuvo a sus 28 senadores alineados bajo la conducción de José Mayans. A ellos se sumaron los dos representantes de Santa Cruz, vinculados al gobernador Claudio Vidal.
| Bloque / Alianza | Votos a Favor | Votos en Contra |
| La Libertad Avanza | 21 | 0 |
| Unión Cívica Radical | 10 | 0 |
| PRO | 3 | 0 |
| Bloques Provinciales | 8 | 2 |
| Unión por la Patria | 0 | 28 |
El texto aprobado sufrió 28 modificaciones de último momento para asegurar el apoyo de los gobernadores. Entre los ejes principales se encuentran:
- Fondo de Cese Laboral: Se habilita la posibilidad de reemplazar las indemnizaciones tradicionales por un sistema de capitalización (estilo UOCRA) mediante negociación colectiva.
- Extensión del Período de Prueba: El plazo se amplía de 3 a 6 meses para empresas grandes, y puede llegar hasta un año en empresas de menor tamaño.
- Blanqueo Laboral: Se establece un Régimen de Incentivo a la Formalización (RIFL) con condonación de deudas y multas para empleadores que regularicen a sus trabajadores.
- Cuotas Solidarias: Tras una ardua negociación con la CGT, el oficialismo aceptó mantener la obligatoriedad de los aportes de los trabajadores no afiliados a los sindicatos, un punto que el PRO intentó eliminar sin éxito.
Mientras el debate transcurría en el recinto, la Plaza de los Dos Congresos fue escenario de enfrentamientos entre manifestantes de organizaciones sociales, sindicatos y fuerzas de seguridad. La jornada dejó un saldo de más de una decena de detenidos y varios heridos, en medio del despliegue del protocolo antipiquetes.
Desde la oposición, el senador José Mayans calificó la ley como «inconstitucional», asegurando que viola el artículo 14 bis de la Constitución Nacional. Por su parte, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, celebró la sanción afirmando que es «un paso histórico hacia un país con empleo real y sin mafias judiciales».
El próximo paso: El proyecto volverá ahora a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo espera convertirlo en ley definitiva antes de que finalice el mes de febrero.