El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este martes que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una suba del 2,9% en enero de 2026. El dato marca una leve aceleración respecto al 2,8% de diciembre y consolida una tendencia alcista que ya suma siete meses consecutivos, situándose como el registro mensual más elevado desde marzo de 2025.
Con este indicador, la inflación interanual alcanzó el 32,4%, reflejando las dificultades del Gobierno para perforar el piso del 2% mensual y estabilizar los precios en el inicio del año.
La difusión del número estuvo rodeada de una fuerte controversia política y técnica. Originalmente, enero debía ser el mes de debut para una nueva metodología de cálculo basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, la cual otorgaba un mayor peso a los servicios y el transporte.
Sin embargo, el Ministerio de Economía decidió postergar su implementación, lo que provocó la renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo. El ministro Luis Caputo justificó la medida argumentando que el cambio debe realizarse cuando el proceso de desinflación esté «consolidado».
«La paradoja es que, según estimaciones privadas, con la nueva metodología el dato de enero podría haber sido ligeramente inferior (2,8%), dado que los alimentos (que pesan más en el índice viejo) subieron por encima del promedio», señalaron analistas de la consultora Equilibra.
El rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas fue el principal motor del incremento, con un salto del 4,7%. Dentro de esta categoría, se destacaron las subas en verduras, tubérculos y legumbres (con picos del 28% en el GBA) y carnes.
A continuación, el detalle de los sectores con mayores variaciones:
| Rubro | Variación Enero |
| Alimentos y bebidas | 4,7% |
| Restaurantes y hoteles | 4,1% |
| Comunicación | 3,6% |
| Vivienda y servicios básicos | 3,0% |
| Nivel General | 2,9% |
En la vereda opuesta, los sectores de Educación (0,6%) y Prendas de vestir y calzado (-0,5%) mostraron un comportamiento estacional más calmo, siendo este último el único rubro en registrar una caída de precios.
A pesar de que el Gobierno mantiene su discurso de ajuste fiscal y control monetario, los analistas advierten que febrero presenta desafíos adicionales. El impacto de la quita de subsidios en las tarifas de servicios públicos y los aumentos en el transporte podrían presionar aún más el índice del próximo mes.
Por su parte, la inflación núcleo (que excluye precios regulados y estacionales) se ubicó en 2,6%, lo que indica que la presión sobre los precios «libres» sigue siendo persistente a pesar del enfriamiento de la economía real.