A menos de diez meses de las elecciones presidenciales, el tablero político en Brasil comienza a definirse bajo una atmósfera de polarización extrema. Según los últimos relevamientos de las principales consultoras (AtlasIntel, Quaest y Paraná Pesquisas), el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva se mantiene como el favorito para obtener la reelección, beneficiado por una fragmentación en el bloque opositor y una economía que, aunque con nubarrones fiscales, ha mostrado resiliencia.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) entra en 2026 con una intención de voto que oscila entre el 35% y el 39% en primera vuelta. El repunte en su popularidad durante el último tramo de 2025 fue atribuido por analistas a su postura de soberanía nacional frente a las tensiones comerciales externas.
Sin embargo, el camino no es libre de obstáculos. Con 80 años, la edad de Lula es un tema recurrente en el debate público. Además, el déficit público (que ronda el 8% del PIB) y la deuda creciente son los principales flancos de ataque de la oposición, que lo acusa de mantener un modelo de gasto insostenible.
El gran dilema de la oposición es la ausencia de Jair Bolsonaro en las boletas. Inhabilitado por la justicia electoral hasta 2030 (y recientemente condenado por su rol en los eventos de enero de 2023), el expresidente ha tenido que ungir herederos.
- Flávio Bolsonaro: El senador e hijo mayor del expresidente ha recibido el «guiño» oficial de su padre y del Partido Liberal (PL). Aunque consolida el voto del núcleo duro bolsonarista, las encuestas muestran que tiene un techo más bajo que otros candidatos para captar el voto del centro.
- Tarcísio de Freitas: El gobernador de San Pablo es, según los sondeos, el rival más competitivo frente a Lula en una eventual segunda vuelta. De Freitas aparece en un empate técnico con el presidente en algunos escenarios de balotaje (aprox. 41% a 37%), siendo el preferido de los mercados financieros por su perfil técnico y gestor. No obstante, Tarcísio aún no ha confirmado si buscará la presidencia o la reelección en su estado.
| Candidato | Intención de Voto (Promedio) | Partido |
| Lula da Silva | 37.4% | PT (Izquierda) |
| Tarcísio de Freitas | 22.3% | Republicanos (Centro-derecha) |
| Ciro Gomes | 9.0% | PDT (Centro-izquierda) |
| Ronaldo Caiado | 4.1% | Unión Brasil (Derecha) |
| Indecisos / Blanco | 13.4% | – |
Un elemento inesperado en la campaña ha sido la influencia de la política estadounidense. Los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a productos brasileños a finales de 2025 generaron un efecto «boomerang»: en lugar de debilitar a Lula, unificaron a parte del electorado detrás de una retórica nacionalista, afectando la percepción de los candidatos de derecha más alineados con Washington.
La campaña oficial comenzará en agosto. Hasta entonces, la gran incógnita es si la Derecha logrará unirse detrás de un solo nombre (probablemente un gobernador como De Freitas o Romeu Zema) o si la dispersión de votos permitirá a Lula sellar su permanencia en el Palacio del Planalto sin mayores sobresaltos.