La tendencia es irreversible y los números de 2025 terminaron de confirmarlo: Río Negro atraviesa una transformación demográfica sin precedentes. Según los últimos reportes del Ministerio de Salud y estadísticas vitales de la provincia, la cantidad de nacimientos ha caído drásticamente, consolidando una baja acumulada del 40% desde 2014.

Mientras que hace apenas diez años la provincia registraba más de 11.600 nacimientos anuales, el balance del último ciclo sitúa la cifra en torno a los 6.800, un número que pone en alerta a los sistemas de educación y salud pública.

Especialistas en demografía señalan que este descenso no es un hecho aislado, sino la combinación de factores sociales, económicos y culturales:

  • Postergación de la maternidad: El desarrollo profesional y la planificación personal han desplazado la edad en la que las personas deciden tener hijos.
  • Acceso a salud reproductiva: La mayor implementación de programas de educación sexual y el acceso gratuito a métodos anticonceptivos de larga duración han reducido notablemente los embarazos no planificados, especialmente en adolescentes.
  • Inestabilidad económica: El contexto inflacionario y las dificultades habitacionales actúan como un freno para las familias jóvenes que consideran ampliar su núcleo.

El primer síntoma visible de esta «crisis de cunas» se siente en el sistema educativo. Durante el ciclo lectivo 2025, el Nivel Inicial (salas de 4 y 5 años) registró una merma significativa en las inscripciones.

«Ya no estamos ante una percepción, sino ante una realidad estadística que nos obliga a repensar la infraestructura», explicaron desde la cartera educativa provincial. En varias localidades, la matrícula de primer grado ha caído hasta un 15% en los últimos tres años, lo que podría derivar, a mediano plazo, en la necesidad de fusionar secciones o reconvertir espacios escolares.

Aunque la baja es generalizada, el impacto varía según la zona:

  1. General Roca y Bariloche: Continúan concentrando la mayor cantidad de nacidos vivos debido a su densidad poblacional, aunque sus tasas de fecundidad (hijos por mujer) han caído por debajo del nivel de reemplazo poblacional.
  2. Región Sur: Mantiene cifras más estables, pero con un crecimiento vegetativo muy lento.
  3. Viedma (Adolfo Alsina): Refleja una tendencia similar a la media provincial, con una caída sostenida en los registros civiles centrales.

El escenario plantea un desafío estructural para el Estado rionegrino. Con una población que tiende al envejecimiento y menos nacimientos, el debate sobre la sustentabilidad de los sistemas de previsión social y la atención sanitaria para adultos mayores cobrará protagonismo en la agenda legislativa de los próximos años.

Río Negro, al igual que el resto de la Patagonia, parece haber entrado en una fase donde el crecimiento poblacional ya no depende de la «cuna», sino cada vez más de los flujos migratorios de quienes eligen la provincia para vivir.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo