Las estadísticas oficiales del cierre de año muestran una caída del 31% en muertes violentas a nivel provincial, tendencia que se replicó en la capital. Sin embargo, los delitos contra la propiedad y los conflictos vinculados al narcomenudeo siguen marcando la agenda de seguridad en los barrios periféricos.

El cierre del 2025 ha dejado un balance agridulce para las autoridades de seguridad en Viedma. Según el último informe del mapa del delito elaborado por el Ministerio de Seguridad y Justicia de Río Negro, la ciudad (y la provincia en general) logró quebrar la tendencia alcista de la contingencia 2020 en materia de homicidios, aunque el sentimiento de inseguridad en las calles de la capital rionegrina se mantiene latente debido a la persistencia de los delitos denominados «menores».

Uno de los datos más destacados del 2025 es la reducción de los homicidios dolosos. A nivel provincial, la cifra descendió a 24 víctimas fatales, frente a las 35 registradas en 2024. En Viedma, este descenso fue clave para mejorar los indicadores de la Primera Circunscripción. Según los analistas, la resolución judicial de gran parte de estos casos (la mayoría con autores identificados) ha servido como un factor disuasivo.

No obstante, los investigadores advierten que la naturaleza de los hechos violentos ha cambiado. «Ya no se trata solo de riñas casuales; el mapa del delito muestra una concentración de violencia en zonas específicas vinculadas a disputas por el territorio para la venta de estupefacientes y venganzas personales», explicaron fuentes policiales.

El mapa de calor delictivo de Viedma durante el 2025 permitió identificar tres grandes ejes de conflicto:

  1. Hurtos y robos contra la propiedad: Siguen siendo la principal causa de inicio de legajos judiciales (cerca del 43% de los delitos totales). Los barrios del cordón sur y las zonas comerciales del centro fueron los puntos con mayor recurrencia de denuncias por robos de bicicletas y accesorios de vehículos.
  2. Violencia de Género: El 2025 cerró con una cifra preocupante de denuncias por incumplimiento de medidas cautelares, lo que ubica a los delitos contra la administración pública y la integridad de las personas en el segundo lugar de incidencia.
  3. Siniestralidad Vial: Un componente «atípico» pero recurrente en el mapa delictivo fue el impacto de la conducción bajo efectos del alcohol. Durante el 2025, los operativos de alcoholemia se intensificaron, especialmente en los accesos a la ciudad y el camino al balneario El Cóndor.

Desde la Municipalidad y la Jefatura de Policía destacaron que el 2025 fue el año de la consolidación del sistema de videovigilancia. Eventos masivos como la Fiesta Nacional del Río 2025 sirvieron de prueba piloto para el despliegue de centros de monitoreo móviles y cámaras de alta definición, lo que permitió una respuesta rápida ante disturbios.

«El desafío para 2026 es el presupuesto preventivo. Viedma está creciendo hacia los nuevos barrios y la infraestructura de seguridad debe acompañar ese desarrollo», señalaron desde la Agencia de Seguridad Vial durante su balance anual.

A pesar de los números optimistas en las estadísticas oficiales, persiste el desafío de la «cifra negra»: aquellos delitos que los ciudadanos deciden no denunciar. El robo de celulares y pequeños hurtos en la vía pública encabezan esta lista. Para las autoridades, mejorar la tasa de denuncia es fundamental para que el mapa del delito de 2026 refleje con exactitud la realidad de cada barrio.

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Por Lucas Roche

✒Lic. Analista y Asesor Político💡 Especialista en Marketing y 🗣Discurso Político📊Campañas Electorales #elpolitologoyelpolitico @lucasroche_politologo