Una llamada de alerta proveniente de un Corralón Municipal en Arroyito, Córdoba, movilizó a los cuerpos de emergencia. El aviso era inusual y alarmante: un pequeño gato había sido divisado en el borde del techo del tanque de agua municipal, a una altura superior a los 50 metros.
Ante la complejidad del escenario, se activaron de inmediato los protocolos de la Brigada BRE (Rescates Especiales). Bajo el mando del Segundo Jefe de Cuerpo Activo, el Sargento Ayudante Fera Adriano, dos dotaciones (Móviles 18 y 26) se desplazaron rápidamente al lugar.
Debido a la ubicación del felino, el riesgo era doble: la caída al vacío hacia el exterior o la caída accidental dentro del depósito de agua. Por este motivo, los brigadistas no solo utilizaron equipos de escalada, sino también elementos de Rescate Acuático como medida de prevención.
El ascenso inicial confirmó el estado crítico de la situación. Los efectivos Senn Santiago, Quinteros Lourdes, Villarreal Juan y Sueldo Jeremías fueron los encargados de realizar los sistemas de anclaje necesarios para garantizar la seguridad durante la maniobra.
El animal se encontraba:
- Visiblemente desnutrido.
- En estado de pánico.
- Con heridas cutáneas, compatibles con su situación de animal callejero.
Tras varios intentos y un minucioso trabajo técnico que se prolongó por más de tres horas, los rescatistas lograron alcanzar al gatito y asegurar su descenso. A las 13:30 horas, el personal dio por finalizada la tarea y regresó a la base. El felino fue entregado a los voluntarios de la ONG «Corazón de Trapo», quienes se hicieron cargo de su resguardo y atención médica. Según los primeros informes, a pesar de las heridas y el estrés sufrido, el animal se encuentra en buenas condiciones y recuperándose bajo cuidados especializados.